Con diez nominaciones al Oscar donde resaltan principalmente Película, Director, y sobre todo Actriz Principal y por partida doble, Actriz de Reparto, Mejor Fotografía, Vestuario, Maquillaje, Foto y demás, nos encontramos ante una cinta de dificil visionado y que sobre todo demanda un poco de la atención, la paciencia y el cerebro del espectador, pero ya sabemos que todo, absolutamente todo puede pasar y la cinta La Favorita, se convierte en eso, precisamente para poder llevarse un par de estatuillas doradas.

El director griego Yorgos Lanthimos ya nos tiene acostumbrados a ver un cine en estado crudo, cruel, donde las relaciones interpersonales, el sexo, el poder son solo pretextos para dejar al descubierto la naturaleza humana en estado 100% animal con personajes malos, malvados, envidiosos y ruínes, esta vez no por partida doble, sino triple.

La Favorita, la favorite critica, Rachel weisz




En La Favorita, tres personajes femeninos, muy malos, tres mujeres maliciosas, estrategas, seductoras, formando un triángulo isósceles de conspiraciones palaciegas. A un lado, la monarca, inspirada en la reina Ana Estuardo, primera gran soberana de Gran Bretaña, mujer frágil, aquejada de constantes ataques de gota y madre de 19 niños, aunque ninguno vivió más de los dos años, posteriormente tuvo igual número de conejos que son como sus vástagos, dejando claro desde el principio el estado mental en el que se encuentra.

La reina, interpretada por Olivia Colman con una intención y una maestría que no escapa ni a la velocidad de su pestañeo, es inestable, voluble, caprichosa e insegura, una niña que propicia la aparición a su lado de mujeres fuertes, dominantes y ambiciosas, que la protejan, la amen y, de paso, que gobiernen por ella.

Rachel Weisz, papel genial en La Favorita

La Favorita, la favorite critica, Rachel weisz

La primera amiga de la infancia, es Sarah Churchill, Duquesa de Marlborough, antecesora de Winston y de la princesa Diana de Gales. Rachel Weisz, que pone la bondad de sus facciones al servicio de esta mujer fría, inteligente y mandona, es la gran favorita que maneja los asuntos de palacio sin requiebros ni grietas. Su fallo es precisamente, apiadarse de su pobre prima Abigail Masham, noble caida en desgracia después de que su padre la perdiese en una mala partida de cartas.

En La Favorita, Emma Stone da vida a Abigail Masham, cuya astucia para escalar socialmente viene implicita en sus grandes ojos, mediante tretas y chantajes, no tarda en ganar posiciones de criada a nueva favorita de la soberana, metiéndose ahí donde nadie o casi nadie ha llegado.

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Queda más que claro desde el principio que los afectos de Yorgos Lanthimos en el guión de La Favorita, hasta ahora dirigidos a los lazos interpersonales, familiares en su cinta Canino, o sociales en Alps o en la película Langosta, se concentran en La favorita en la creación de personajes femeninos para, qué duda cabe, retratar una vez más al ser humano como le gusta al cineaste griego, es decir, indagando en lo más profundo de su mezquinidad.

En La Favorita se ven mujeres cuyos defecto rara vez se aprecian en el cine

Lo interesante, tal vez, es que ese retrato sea de mujeres cuyos defectos, femeninos o no, rara vez se ven en el cine (al menos en el comercial, que es lo que la mayoría de la gente consume como agua). En este sentido, La favorita es una buena continuación de la cinta El sacrificio de un ciervo sagrado, sustituyendo al pusilánime protagonista masculino por mujeres volubles y manipuladoras, con lloriqueos incluídos.

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Más interesante aún es que esos personajes tan malos se vaya revelando, como las capas de esos vestidos dieciochescos, como individuos complejos. Debajo de su instinto de supervivencia, La favorita puede leerse como un retrato de la naturaleza capitalista del hombre, por mucho que esté contextualizada en el ya mencionado Siglo XVIII, encontramos dulzura, amor o necesidad de afecto, cuyas consecuentes luchas de poder terminan decidiendo el destino de las batallas y subidas de impuestos.

La cinta también va un paso más allá en el estilo visual. Mientras su tendencia a la iluminación natural, mediante velas, recuerda inevitablemente a la cinta de Stanley Kubrick Barry Lyndon y a la mejor época de Peter Greenaway, su época es tan libre como un baile real (con coqueteo y cahetada incluída), como a diálogos subidos de tono, pelucas exageradas mezclados con coniertos de Bach y en sí toda la decadencia europea de la época.

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Haciendo especial hincapié en los granos angulares, los provocadores contrapicados y la distorsión visual mediante el efecto de ojo de pez que evidencian la soledad de los personajes, cada vez más miserable y, también, menos alejados de la realidad. Repetimos, La Favorita no es una cinta para todo el público bien pensante pero es una obra de arte que merece ser vista en cines y que como ya comentábamos cuenta con diez nominaciones al Oscar igual que la cinta de Cuarón, Roma.

No podemos dejar pasar de lado su intencionado boicot al cine de época que no solo incluye bailes de salón más propios del coreógrafo de Madonna que de los gustos del Siglo XVIII, sino también canciones de Elton John y mujeres que cazan a media mañana mientras hablan sin reparos de ciclos menstruales y supuestas intrigas palaciegas. Da la sensación en todo momento que vemos a las mujeres comportarse como suelen hacerlo en la vida real, de una manera que no suele verse muy seguido en las películas y menos en una de época.

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En La Favorita ellas tienen el control absoluto en todo momento aunque como la mayoría de las personas están llenas de defectos, aunque si de algo habla la cinta además de los atributos ya mencionados como la manipulación, el poder y la ambición es sobre todo de la mujer. Es decir, por mucho que le pese a la policía del feminismo, La Favorita es un estudio en clave un tanto cómica de las ambiciones femenias donde por cierto el género masculino no sale muy bien parado que digamos.

Rachel Weisz, Emma Stone y Olivia Colman (las dos primeras contienden por el premio de la Academia en la categoría de Mejor Actriz de Reparto) y Colman (en la de Mejor Actriz Principal) reinan en esta película de época absolutamente actual con grandes dosis de astucia y manipulación que no dejara indiferente absolutamente a nadie, para bien… o para mal.

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