Sabemos de sobra que gracias a la pandemia del Covid-19 se cerraron salas de cine y demás lugares públicos. Esto hizo que muchas películas se quedaran sin estreno o que se pospusieran para mucho después. De hecho, una que otro filme como Capone pudo ver la luz gracias al streaming.

Aunque muchos opinan que esto es el futuro de la distribución cinematográfica, otros puristas opinan lo contrario.

Mejores películas de mafiosos

Lo que sí sabemos es que con Capone nos encontramos ante una cinta que seguro hubiera lucido más en salas de cine, pero ni modo, tuvimos que ver en la comodidad de la sala de nuestra casa.

Capone, una película que va directo a los Premios Óscar

Antes que nada y a manera de introducción debemos mencionar como referencia obligatoria que con Capone, nos encontramos ante un tipo de cine oscarizable y no apto para todos los gustos.

Mejores películas de mafiosos

Se conoce como cine de gánsteres al género cinematográfico que tiene como tema principal el crimen organizado. A diferencia de otros géneros cuyo tema central es el delito, en el cine de gánsteres predomina el punto de vista del propio criminal, lo que hace que muchas de estas películas resulten moralmente ambiguas; en ocasiones, obras de este género han sido acusadas de glorificación de la violencia, por lo que han tenido frecuentes problemas con la censura.

Todo comenzó con la prohibición

La prohibición del consumo de bebidas alcohólicas en Estados Unidos, conocida como ley seca, que entró en vigor en 1920, proporcionó el caldo de cultivo ideal para el desarrollo del crimen organizado.

Crítica, Capone

En las grandes ciudades norteamericanas, los gánsteres, delincuentes profesionales para quienes el crimen era una forma de vida, se convirtieron en personajes a la vez admirados y temidos por el público. Su rápida ascensión social se asemejaba a una grotesca parodia del sueño americano. La industria del cine no tardó en aprovechar ese nuevo filón.

La época dorada del cine de gánsteres llegó un poco después: entre 1929 y 1934 se calcula que unas 250 películas abordaron el tema. De ellas, tres pueden considerarse obras destacadas: Hampa dorada (Little Caesar, 1931), de Mervyn LeRoy; El enemigo público (The Public Enemy, 1931), de William A. Wellman; y Scarface, el terror del hampa (Scarface, 1932), de Howard Hawks. Actores como Edward G. Robinson, James Cagney o Paul Muni se convirtieron en iconos del nuevo género.

Crítica, Capone

El regreso de un director medio vapuleado

Ahora bien, hablando de la película que nos ocupa, Capone, resulta harto complicado intentar describir la carrera del director Josh Trank en pocas palabras.

Después de todo, no es habitual presenciar cómo un cineasta de tan sólo 27 años sale airoso de su primer largometraje de la mano de un gran estudio; pero el caso del found footage súper heroico ‘Chronicle’ fue poco menos que un milagro de bajo presupuesto y gran osadía.

Crítica, Capone

Con su célebre —por los motivos equivocados— ‘4 Fantásticos’, el californiano descubrió la cara b de un sistema hollywoodense en el que las decisiones creativas están supeditadas al negocio, y en el que las ataduras contractuales están a la orden del día. Un desencanto que le hizo plantearse abandonar sus aspiraciones fílmicas.

Se vuelve a tomar el tema del famoso gánster

Cinco años después de tocar fondo, Trank ha roto las cadenas que le ataban a la industria para volver al ruedo con una libertad plena y asombrosa en ‘Capone’; un largometraje a medio camino entre la catarsis personal y el experimento demencial que transforma en una grotesca pesadilla febril los últimos días del legendario gánster italoamericano.

Crítica, Capone

El imposible cóctel de géneros sobre el que se edifica la función para percatarse de que estamos frente a una película única en su especie. En ella, el drama biográfico más tradicional se abraza con el terror y una suerte de comedia negra como el carbón, tan extravagante que no deja clara su voluntariedad.

Bajo este peculiar prisma, Trank —que escribe, dirige y monta— conduce a su antojo el relato, algo tramposo en alguno de sus pasajes, sin evitar perderse por momentos en los tics más habituales y blandos del biopic, y explotando los componentes oníricos de un modo que, pese a excesivo, hace gala de un magnetismo envidiable.

Mejores películas de crimen

Aunque ‘Capone’ sea especialmente solvente en cuanto a forma y narrativa respecta, no sorprende lo más mínimo que encuentre en Tom Hardy su máximo reclamo.

El británico, previa sesión de caracterización, realiza una labor inmensa como Scarface escudado en un amplio repertorio de gruñidos y onomatopeyas, en el dominio del lenguaje corporal y en una improvisación que acaba colindando lo caricaturesco y lo surrealista.